jueves, febrero 19, 2009

Texto Again...

EL OTRO LADO

"Irías a ser muda que dios te dio esos ojos?"
Altazor, Canto II Vicente Huidobro

El metro te regala una secuencia del mundo. Casi una película muda. Cuadros salpicados de sudor. En esencia todo y nada. Se te escapa más allá de la persistencia en tu retina. Un movimiento de peces de colores interrumpido por el pasajero de gabardina que te observa cínicamente.

Optas por cambiar de puesto y volver a tu soledad cosmopolita. Escribes un poco en tu cabeza las imágenes que te devuelve la filosofía del silencio apretado. La costumbre de callar. Te bajas y es un poco más de aire. La Estación te permite estirar las piernas y encontrar la forma de tu cuerpo. Tus movimientos oscuros. Tus ritos. En ese instante la ves a ella.

Ella vestida como un atardecer. Cargada de sutiles palabras sin decir. Ella con ojos de pájaro que aun no parecen verte. Ella con un cuerpo que te recuerda la ciudad hermosa recortada en el horizonte. Ella al otro lado de la vía. Piensas que debes dejarlo así. Subir a tu línea y archivarlo como un recuerdo grato del día. Olvidar el asunto después. Y entonces el mecanismo de los destinos actúa. Ella te mira. Te entrega un poco de su silencio. Un barco que parte a la deriva.

Te sientes un poco tonto. Te mezclas con el bullicio y sin embargo esos ojos siguen ahí. Escudriñando. Buscando. Lo decides entonces. Te lanzaras por las escaleras, te dirigirás a ella con seguridad, aparentando una timidez que no posees, te presentaras. La invitaras a un café. Jugaran al rito de los pares. El símbolo dual de las charlas preparatorias.

Y lo haces. Te lanzas por las escalas. El niño llorando que retrasa a su mama te distrae unos segundos, es demasiado tarde. La has perdido de vista. Te maldices. Tu tren acaba de irse. Ella no esta. Buscas con los ojos desesperados. La rueda de los destinos sigue girando mientras solo ves colegiales y parejas entrando a los vagones. Optas por subirte y guardas la esperanza de encontrarla en la próxima estación. El tren se marcha contigo a dentro.

Al otro lado de la vía hay una mujer, que se pregunta donde esta el joven que la observaba tímidamente. Un joven con manos de niño y que se mueve como un pez de colores en el agua.

martes, febrero 03, 2009

...


Se te ocurre algo
quisiera que si
solo por saber
que no me dirijo
a una pared.
Si la luz no te atrae
si tu mundo es tan gris
trata de sentir mas allá
de ti.

Frialdad es la palabra
que jamás pensé
tus mañanas son iguales
te cansaste de mirar
panoramas vacíos.
Tejiste un gran velo,
la maleza te encerró
y tu velo te asfixió.

Jamás pensé, Jamás pensé.

Tendida en el suelo
yo siento que esperas
que alguien te encuentre
y tu no lo buscas.

Tendida en el suelo
yo siento que esperas
que alguien te encuentre
y tu no lo buscas.

Se te ocurre algo
quisiera que si
solo por saber
que no me dirijo
a una pared.

Si la luz no te atrae
si tu mundo es tan gris
trata de sentir mas allá
de ti.

Tendida en el suelo
yo siento que esperas
que alguien te encuentre
y tu no lo buscas.

Tendida en el suelo
yo siento que esperas
que alguien te encuentre
y tu no lo buscas.

y tu no lo buscas.

Se te ocurre algo
quisiera que si
solo por saber
que no me dirijo
a una pared.
Si la luz no te atrae
si tu mundo es tan gris
trata de sentir mas allá
de ti.

Frialdad es la palabra
que jamás pensé
tus mañanas son iguales
te cansaste de mirar
panoramas vacíos.
Tejiste un gran velo,
la maleza te encerró
y tu velo te asfixió.
Jamás pensé, Jamás pensé.