
Padre Misericordioso, he malgastado mis días con planes a cerca de muchas cosas. Esto no se encontraba entre ellos. Mas en este momento, tan sólo Te ruego que me permitas vivir los próximos minutos con honor.
Por todo lo que debimos pensar, y no pensamos; por todo lo que debimos decir, y no dijimos; todo lo que debimos hacer, y no hicimos; Te ruego, Dios, por tu perdón.
Ahmed Ibn Fahdlan



